La estrategia pedagógica al momento de enseñar a bailar tango. x Damián Esell
- Damián Esell

- 23 nov 2019
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 4 abr 2020
Como bailarín y maestro de baile de tango me considero un pedagogo en constante investigación.
AL momento de decidir cuál será la estrategia pedagógica a abordar cuando me enfrento a algún alumno o una pareja o a un grupo de ellos, tengo que decidir qué método de enseñanza aplicar para lograr el objetivo esperado por ellos y por mí.
Si se trata de una clase privada se entiende que el alumno está absolutamente interesado en aprender a bailar tango o a perfeccionarse; por lo tanto puedo comenzar la clase preguntándole qué quiere aprender.
Cuando se trata de un grupo es necesario analizar cuál es la situación de cada individuo en particular ya que puede ser una comunidad homogénea o heterogénea.
Esto significa que puede tratarse de un grupo de absolutos iniciados en el aprendizaje del baile de tango, un grupo con experiencia, o bien puede tratarse de un grupo dispar, donde los hay quienes ya saben algo del baile y quienes saben mucho menos o nada.
Generalmente las clases se organizan previamente por niveles de dificultad o por temas. Por lo que el alumno antes de inscribirse a la clase puede elegir que clase le cabe mejor. Ya sea por la temática que más le interese aprender, mejorar y perfeccionar, o eligiendo de acuerdo al nivel propuesto y correspondencia con su experiencia previa.
El baile del Tango va de simple a muy complejo, por lo que simplificar los niveles en principiante, intermedio y avanzado es demasiado permisivo y puede confundir al interesado.
Pero al menos es una guía. En algunos caso se suele especificar cuantos meses o años de baile representan cada nivel. Pero quién puede asegurar que el interesado no haya interrumpido su práctica durante ese período.
En algunos festivales con seminarios se suele agregar la categoría Master Class, para aquellos interesado de nivel avanzado y que incluso pueden ser bailarines profesionales y maestros.
Pero nunca falta el ¨infiltrado¨ ! Esto ocurre cuando el interesado no llega al nivel propuesto para la clase , pero que por una cuestión de ¨pertenecer¨ al grupo ¨VIP¨ se arriesga a pasar una clase con un grado de dificultad que no puede manejar.
También está el ¨infiltrado¨ en otro sentido, aquel interesado en una clase de nivel principiante pero que en realidad es un alguien que ya tiene mucha experiencia, a toda costa desea participar en una clase de menor nivel porque en realidad le interesa aprender la cuestión pedagógica o mejorar su técnica básica.
Cómo se entiende esta situación? Cómo se entiende que la clase más básica le pueda servir a alguien que ya está un nivel mucho más avanzado?
De aquí se desprende la idea de que hay elementos, detalles, explicaciones básicas y fundamentales que posiblemente en los primeros tiempos no se enseñen o que los interesados no sean capaces de asimilar aun.
Por otro lado podemos pensar que una clase básica puede darse para un grupo avanzado, incluso una Master Class.
Entonces al momento de definir la estrategia y la pedagogía para las clases es necesario pensar en quienes serán los interesados que formarán parte del curso.
Si se trata de una clase de nivel inicial, entonces el nivel de dificultad y el lenguaje a utilizar debe ser acorde a ese grupo; e ir complicando las cosas en las clases de niveles más altos.
O bien se puede especificar con mayor precisión el nivel de la clase y para quién está dirigida.
Por ejemplo se puede anunciar: ¨Clase de nivel básico para bailarines con experiencia¨ lo cual suena contradictorio pero puede no serlo necesariamente.
Al momento de elegir la estrategia pedagógica es necesario saber si ese grupo tomará más clases correlativas, o si sus miembros saltarán de clases temáticas de acuerdo a su interés individual. También cambian las cosas si sabemos anticipadamente si tendremos al grupo durante un año o tan solo un fin de semana.
Ante un alumno o grupo nuevo surge la pregunta del millón: ¨Por qué toman la clase? Obteniendo siempre las mismas respuestas .
Veamos:
Nivel del interesado: absoluto principiante
Respuesta 1: vengo porque mi novia me trajo.
Respuesta 2: hace mucho que quiero bailar me encanta el tango pero soy de madera!
Respuesta 3: Tengo una fiesta y voy a tener que bailar para los invitados.
En cuanto a aquellos que ya tienen alguna experiencia las respuestas pueden ser…
Respuesta 4: quiero mejorar mi técnica.
Respuesta 5: quiero aprender algo en particular.
Respuesta 6: voy a participar en el campeonato mundial y quiero hacer un buen papel.
En todos los casos hay un gran porcentaje de que luego de la clase el interesado continúe con su proceso de aprendizaje tanguero.
Pero hay casos donde no tenemos la seguridad de que esto ocurra, donde depende en gran parte del éxito de la estrategia pedagógica del maestro y otros factores sociales que pueden llevar al interesado a interesarse aún más o por el contrario a abandonar el intento de aprendizaje del baile de tango por un tiempo o definitivamente.
Que estrategias pedagógicas tenemos en nuestro poder? Hay varias maneras de enseñar a bailar tango? Si, infinitas. Todas sirven? Y.. depende!
Voy a hacer una comparación con un turista que se encuentra de vacaciones por tres días en una ciudad de algún país donde se habla un idioma que no conoce.
El primer lugar que conocerá será el aeropuerto de arribo. Luego el hotel, más tarde la casa de su amigo, la playa, el supermercado, la lavandería, el restaurante preferido, la casa de cambio de moneda, el Shopping para comprar ropa y regalos, etc.…
Las primeras palabra o frases serán: ¨Hola, voy al hotel ¨, ¨La cuenta por favor¨, ¨Agua sin gas por favor¨ , ¨muchas gracias!¨, ¨De nada¨, ¨Hola, cómo estás?¨, ¨quieres bailar?¨, etc.
La cuestión es: Necesita el turista tener en su mente el mapa completo de la ciudad para cubrir solo pocos destinos, como el hotel, el supermercado, el aeropuerto?; La misma cuestión respecto del idioma. Es necesario que conozca el idioma y sus reglas ortográficas a la perfección cuando apenas le son necesarias unas cuantas frases para poder desenvolverse sin inconvenientes?
La respuesta es ¨no¨.
En cambio, si este turista viene con intenciones de quedarse a vivir en esta ciudad le será conveniente ir construyendo un mapa en su cabeza, y conocer el idioma lo mejor posible.
Cómo se logra esto? El tiempo de permanencia en la ciudad lo llevará a transitar nuevos caminos entre destino y destino, incluyendo diferentes recorridos para llegar a un mismo sitio, y de igual forma con el lenguaje, al ir incorporando más palabras y frases hechas tendrá la necesidad de ir perfeccionando su vocabulario para manejarse cada vez mejor por esta nueva ciudad. Esto le permitirá relacionarse con los nativos y sentirse como en casa.
Ahora podemos suponer que el turista partió hacia esa ciudad ya sabiendo previamente que ese sería su nuevo hogar, por un tiempo prolongado, ya sea por cuestiones laborales, o personales pero allí vivirá un largo tiempo.
Entonces el turista tendrá interés en estudiar el idioma, posiblemente en informarse de cuestiones geográficas, históricas y sociales de su nuevo hogar previamente a su viaje.
En el caso de que el Turista solo haya ido de vacaciones a esa ciudad y más tarde se le despertase el interés de instalarse por un tiempo prolongado, necesitará ir extendiendo su conocimiento geográfico, y del lenguaje a medida que lo necesité.
Si analizamos el comportamiento de un alumno o grupo de alumnos en una clase existe un paralelo con la experiencia del turista sorprendente.
Un absoluto principiante que no sabe si seguirá o no bailando tango necesita un acceso directo al baile, es decir, irse de la clase bailando, no importa si lo hace bien o mal, pero tiene que sentir que se va bailando.
Si el maestro es exitoso en esta tarea logrará despertar un interés en el alumno que podrá convertirse en pasión.
Si a este alumno en cambio, el maestro le cuenta que aprender a bailar tango es algo extremadamente complejo y que puede tomarle al menos diez años hacerlo respetablemente, y que por tal motivo debe aprender la técnica del caminar por un largo tiempo antes de conocer alguna figura más llamativa, el interesado se frustrará y abandonará a la primera dificultad.
En el caso de un grupo que previamente se inscribe para tomar las clases durante un período largo , como podría ocurrir en un sistema escolar o universitario, entonces se puede planificar una cronología del contenido y su dificultad.
Poniendo objetivos a cumplir a corto y largo plazo. Sabemos con anticipación que el grupo asistirá del principio al final y la información se puede proporcionar en orden.
Por lo contrario cuando se trata de una clase que puede haber surgido como sorpresa en una fiesta, y queremos ganar adeptos al baile del tango, hay que construir una estrategia que despierte el interés a quienes ni siquiera tenían intenciones de tomar una clase en ese momento. El objetivo es que de sorpresa y en una sola clase el grupo o al menos la mayoría de sus integrantes se vayan bailando de la clase. Para ello hay que comenzar con situaciones que les resulten familiares y cotidianas, que todos sientan que eso lo puede hacer cualquiera y ellos también, e ir llevando al grupo con información muy simplificada y movimientos fáciles de hacer sin conocimiento previo.
Al final se termina de moldear la información haciendo accesos directos a una forma definitiva , como aprendiendo las primeras frases para un turista que nunca tuvo intenciones de quedarse a vivir en la nueva ciudad ni de conocer su idioma a la perfección, se le enseñan las figuras básicas del tango como al turista las primeras frases.
El objetivo es hacer estas figuras, ni bien , ni mal, simplemente hacerlas. Como tampoco pronunciaría perfectamente el turista al decir las primeras frases de un idioma tan diferente a su lenguaje materno.
Si como maestros logramos cumplir este objetivo debemos estar seguros que habrá nuevos bailarines tangueros formando parte de la gran familia.
FIN





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